Una mañana cualquiera
Hoy es uno de esos días raros, no estás ni bien, ni mal, ni nerviosa, ni serena. Simplemente estás. He decidido que no voy a ver las noticias, porque sólo hace que mi angustia aumente viendo como el mundo se consume cada vez más rápido, como la humanidad se cae lentamente a un pozo del que dudo que pueda salir y mientras, las personas que se supone deben evitarlo, se dedican a lanzarse mierda unos a otros. Prefiero resolver mis problemas y no preocuparme por los de los demás. Me refiero a alcanzar ese grado de "felicidad" inconsciente que da la ignorancia y luchar por lo mío hasta que irremediablemente me lo quiten ya sea la izquierda, la derecha, una dictadura, una guerra, un corralito a la europea o la precariedad de vida que me espera, al igual que al resto de mis quintos.
Hoy miré mi correo serio, ese en el que la dirección es mi nombre con mis apellidos, el que doy en los documentos importantes o en las páginas de búsqueda de empleo. Suelo mirarlo una vez por semana. Si lo hubiera mirado hace tres días podría haber tenido la posibilidad de tener un trabajo estupendo. Pero la vida es así. Unos se mueren, otros matan, otros pasan hambre, otros sufren abusos de todo tipo, otros no tienen casa... y yo, me quejo porque no puedo trabajar para sacarme unas pelas extras, cuando no me falta nada. Pero el ser humano es egoísta y yo soy humana, así que... a partir de ahora pensaré en mí y en lo que me rodea, de vez en cuando me escandalizaré y entraré a “conversaciones salvamundos” que no llevan a ningún lado, pero pienso aprovechar mi vida antes de que me la quiten.
Puede que hoy sea un día pesimista.



Tanita dijo
Tú céntrate en estudiar que ya tendrás tiempo de buscar curro por el que te exploten.
6 Febrero 2006 | 03:54 PM