Para mí este es el primer lunes oficial del año. Se acabaron las vacaciones y la que probablemente haya sido la mejor Navidad de mi vida. Aunque volví el jueves de Madrid y me separé de mi Mutante, hoy es el día en el que me doy de bruces contra la realidad, la rutina, lo de siempre. La sola idea de volver a clase, a casa, coger el ritmo de nuevo, saber que estoy yendo de cabeza al fin del principio, que ya no hay vuelta atrás y que no puede haber errores me estremece. Tengo que acabar y quiero acabar lo que estoy haciendo, pero hoy lunes a estas horas, me da una pereza que me muero.
Pero podría ser mucho peor...